El afilador diamantado plegable es una herramienta imprescindible para restaurar y mantener el filo de tus cuchillos, especialmente los de alta dureza. Dispone de dos caras: grano grueso (#360) para el desbaste y grano fino (#600) para el acabado. Se recomienda respetar el ángulo original de la hoja y afilar bajo un fino chorro de agua para eliminar residuos. Tras su uso, basta con enjuagarlo y secarlo antes de guardarlo, garantizando así su durabilidad y rendimiento óptimo.